Una jornada de acompañamiento y cuidado con nuestra abuelita
En nuestra labor diaria, cada salida médica se convierte en una oportunidad de cercanía y cuidado con nuestros abuelitos. Esta semana acompañamos a la abuelita a su cita con la reumatóloga, asegurándonos desde temprano de que estuviera preparada y acompañada.
Antes de la consulta, confirmamos junto a su vecino mototaxista y la farmacia los medicamentos que había recibido: diclofenaco, orfenadrina y un analgésico. Esta información fue clave para que la doctora pudiera tomar decisiones adecuadas durante la revisión.
La Dra. Gaby, al examinarla, diagnosticó osteoporosis, artrosis, escoliosis, cifosis severa y síndrome senil, condiciones que explican tanto su dolor como la dificultad para caminar. Tras valorar el estado de su rodilla inflamada por un golpe, decidió realizar una infiltración, buscando reducir la inflamación y mejorar su movilidad. También recomendó terapia física, suplementos de calcio y glucosamina, y un manejo cuidadoso del dolor.
Al finalizar la consulta, canceló una tercera aplicación de ampolla innecesaria y entregamos la medicación, reforzando varias veces las indicaciones para que la abuelita pueda seguir su tratamiento con mayor seguridad. Finalmente, la acompañamos de regreso a su hogar, agradecidos de poder estar presentes en cada paso de su cuidado.
Este acompañamiento refleja nuestro compromiso: que ningún abuelito transite solo su camino de salud, y que gracias a la generosidad de quienes nos apoyan, como nuestros nietos adoptivos, podamos seguir brindando atención integral y afectuosa.




